Biografía

“Me atreví a cruzar el río”. Con estas palabras Andrea Tessa describe la emoción que siente al presentar Tribute, su tercer álbum. En esta placa, la cantante chilena se luce con un repertorio que conocía desde su niñez pero en el que nunca incursionó formalmente: el Jazz. “Siempre le he tenido mucho respeto al jazz,  porque sin haber estado dentro de su mundo, lo conozco, soy muy objetiva, sé mis limitaciones. Sentía que el jazz me quedaba grande”.

Desde sus inicios musicales en 1979, Andrea Tessa ha estado ligada al pop, la balada y la TV. Masivamente se le vio muy poco en los escenarios del jazz, a pesar de que ella siempre escuchó a los grandes crooners, y de los cuales aprendió el oficio. “Tribute es un álbum que he esperado por muchos años”.

Hoy la cantante está a sus anchas. En este nuevo disco – sucesor de Páginas (1995) y Equipaje Clandestino (2002) – interpreta a grandes del jazz con versiones especialmente trabajadas por especialistas del rubro, músicos destacados en la escena local y amigos personales de Tessa: el baterista Alejandro Espinosa y el ingeniero David Castañeda. “Muchos amigos y seguidores me han preguntado por qué me había demorado tanto en hacer un disco de jazz. Y es que, claro, muchos de ellos me han visto actuando en las Semanas Musicales de Frutillar o en ocasiones puntuales cantando con Big Bands, entonces era como extraño para ellos no haber publicado un disco del estilo, pero ya… acá estamos”, comenta entre risas.

Grabado en el invierno de 2006, en un estudio en las afueras de Batuco, la producción fue muy pensada y conversada, con un paisaje campestre y altas dosis de café como telón de fondo. “Fue muy lindo el proceso de selección del repertorio”, cuenta Andrea Tessa: “Cada uno de los tres armó una lista de nuestras 25 canciones favoritas, luego dejamos las que coincidíamos y, finalmente, quedaron las que sentíamos que podía interpretar mejor”, comenta. Espinosa fue el encargado de reclutar al resto del trío que acompaña a Andrea en este trabajo: el contrabajista Rodrigo Galarce y Gonzalo Palma en el piano. Junto a ellos, participan músicos invitados que realizan apariciones especiales, como Andrés Pérez en el saxo, Daniel Lencina en trompeta y Valentín Trujillo al piano en la canción “The Man I Love”, original de George Gershwin, el músico favorito del maestro.

“Hay canciones que me paran los pelos”, confiesa la intérprete. “Hay mucha interpretación en cada una de las canciones, mucha entrega a la hora de cantar”. Mención especial es el tema “The Nearness Of You”, elegido como el primer corte promocional y, según la propia Andrea, “una de las canciones mejor logradas del disco, súper íntima, para sentarse a escuchar”.

Andrea Tessa ha estado siempre relacionada con la música. Hija de la cantante de ópera Victoria Vergara, desde niña tuvo interés por todo lo que se relacionara a las artes. Y aunque oficialmente estudió Pedagogía en Inglés en la Universidad Católica, fue la compositora Scottie Scott quien la animó a seguir una carrera como cantante. En 1979, Andrea saltó a los escenarios masivos al defender la canción “Decir Te Quiero”, de Scott, en el Festival de Viña del Mar, donde obtuvo el Premio a la Mejor Intérprete.

Luego continuó participando en certámenes musicales en la pantalla chica, hasta que recibe su primera oferta de animación televisiva en “Estudio 26”, emitido todos los sábados. Fue este hecho que cambiaría parte de su rumbo artístico, ya que en 1984 se incorpora a Canal 13, donde pasa a ser rostro del emblemático programa Más Música, transformándose en la primera VJ chilena. Fueron diez años de carrera televisiva, que también incluyeron un rol protagónico en la teleserie “Bravo” junto a Roberto Vander y Bastián Bodenhofer, y la animación de variados estelares.

En 1994 Andrea decide hacer un alto en la TV y poner en primer plano su pasión por el canto. Con su amigo, el productor Juan Carlos Duque, empieza a trabajar en lo que sería su primer álbum, Páginas, editado en forma independiente y que incluía una batería de canciones pop y baladas.

En el 2002 lanza su segundo disco, llamado Equipaje Clandestino, donde Andrea además, incursiona en la composición. Con algunos toques electrónicos, la cantante – otra vez junto a su eterno amigo y colaborador Juan Carlos Duque – muestra una faceta más juvenil, pero siempre cuidando un perfil auténtico y sin grandes presiones.

El 2007 es, con la edición de Tribute, el año donde Andrea Tessa salda una deuda pendiente, un sueño de juventud y una pasión: su relación con el jazz. Además vuelve a la televisión, esta vez en modalidad de competencia, participando en espacio del canal estatal El Baile.